En resumen, pues, el reaprendizaje emocional –una tarea que, ciertamente, no concluye nunca– puede remodelar hasta los hábitos emocionales más profundamente arraigados de nuestra infancia.
Daniel Goleman
En resumen, pues, el reaprendizaje emocional –una tarea que, ciertamente, no concluye nunca– puede remodelar hasta los hábitos emocionales más profundamente arraigados de nuestra infancia.