Los sacerdotes que predican el pensamiento positivo en Estados Unidos seguramente se quedarán desolados si ven que se habla de ellos en el mismo capítulo (y hasta en el mismo libro) que de los censores y propagandistas del estalinismo.
Barbara Ehrenreich
Los sacerdotes que predican el pensamiento positivo en Estados Unidos seguramente se quedarán desolados si ven que se habla de ellos en el mismo capítulo (y hasta en el mismo libro) que de los censores y propagandistas del estalinismo.