La luz vaporosa de las farolas de las Ramblas - como el primer chupetón a un caramelo Sugus- siempre le había parecido una de esas cosas por las que vale la pena vivir un día más.
Carlos Ruiz Zafon
La luz vaporosa de las farolas de las Ramblas - como el primer chupetón a un caramelo Sugus- siempre le había parecido una de esas cosas por las que vale la pena vivir un día más.